sábado, 14 de mayo de 2011

EL JUEGO


Cuando hablamos de juego, no todos entendemos lo mismo, pues junto a concepciones muy amplias de esta actividad humana, coexisten otras, reduccionistas, que la limitan excesivamente. Podemos definir el juego como una actividad humana en general y particularmente infantil.

EL JUEGO ES…

  • un modo de expresión que permite con mucha más claridad que en otros contextos expresar sus intereses, motivaciones, tendencias, actitudes, etc.
  •  una conducta intrínsecamente motivada, que produce placer.
  •  una actividad vivencial en la que el sujeto se invierte íntegramente. El niño es un ser único en el que, de manera integrada, se dan actitudes, deseos, creencias, capacidades relacionadas con el desarrollo físico, afectivo, cognitivo, etc.; pues todos esos componentes son puestos en juego en la actividad lúdica.
  •  requiere de determinadas actitudes y escenarios. Los niños encuentran de forma rápida las actitudes y los escenarios adecuados para desarrollar un juego.
  • un modo de interactuar con la realidad, propio de la infancia, que se caracteriza por su universalidad, regularidad y consistencia, siendo al mismo tiempo huella de la herencia biológica del hombre y producto de su capacidad creadora de cultura.
  • los etólogos lo han identificado con un posible patrón fijo de comportamiento en la ontogénesis humana, que se ha consolidado a lo largo de la evolución de la especie (filogénesis).

Son muchos los autores, que bajo distintos puntos de vista, han considerado y consideran el juego como un factor importante y potenciador del desarrollo tanto físico como psíquico del ser humano, especialmente en su etapa infantil.

Pensadores clásicos como Platón y Aristóteles ya daban una gran importancia al aprender jugando, y animaban a los padres para que dieran a sus hijos juguetes que ayudaran a “formar sus mentes” para actividades futuras como adultos.

Spencer  (1855) lo consideraba como el resultado de un exceso de energía acumulada. Mediante el juego se gastan las energías sobrantes (Teoría del excedente de energía).

Lázarus (1883), sostenía que los individuos tienden a realizar actividades difíciles y trabajosas que producen fatiga, de las que descansan mediante otras actividades como el juego, que producen relajación (Teoría de la relajación).

Groos (1898, 1901) concibe el juego como un modo de ejercitar o practicar los instintos antes de que éstos estén completamente desarrollados. El juego consistiría en un ejercicio preparatorio para el desarrollo de funciones que son necesarias para la época adulta. El fin del juego es el juego mismo, realizar la actividad que produce placer (Teoría de la  práctica o del preejercicio).

Freud, relaciona el juego con la necesidad de la satisfacción de impulsos instintivos de carácter erótico o agresivo, y con la necesidad de expresión y comunicación de sus experiencias vitales y las emociones que acompañan estas experiencias. El juego ayuda al hombre a liberarse de los conflictos y a resolverlos mediante la ficción.

Vygotsky (1991), dice que lo que caracteriza fundamentalmente al juego es que en él se da el inicio del comportamiento conceptual o guiado por las ideas. La actividad del niño durante el juego  transcurre fuera de la percepción directa, en una situación imaginaria. La esencia del juego estriba fundamentalmente en esa situación imaginaria, que altera todo el comportamiento del niño, obligándole a definirse en sus actos y proceder a través de una situación exclusivamente imaginaria.

No olvidemos que… ¡¡¡APRENDEMOS JUGANDO!!!

jueves, 14 de abril de 2011

CUESTIONARIOS DE ESTILOS EDUCATIVOS

COMENTARIO " Mi hija me pide que le lea el mismo cuento una y otra vez"

http://www.guiainfantil.com/blog/1171/mi-hija-me-pide-que-le-lea-el-mismo-cuento-una-y-otra-vez.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+guia_infantil_ninos_bebes+%28Gu%C3%ADa+Infantil+para+ni%C3%B1os+y+beb%C3%A9s%29e

Este artículo no me ha sorprendido en absoluto, todo lo contrario, me ha recordado a cosas que también me pasaban en mi infancia y, quizá, me siguen pasando. No me parece nada preocupante este caso, es algo normal durante la infancia. ¿Quién no ha visto alguna vez la misma película una y otra vez?, o ¿quién no ha mirado el cuento o ha jugado con el mismo juguete sin cansarse? Todos hemos pasado por esta etapa en la que cuando nos  obsesionamos con una cosa no paramos hasta que llega otra nueva. 

Aún me siguen ocurriendo estas cosas. A veces, pongo la misma película durante un mes,  todas las semanas o cada un periodo corto de tiempo, o encuentro una canción que me gusta y me paso el día escuchándola, hasta que ya termino cansada o encuentro una mejor y continuo haciendo lo mismo con esta nueva. Mi hermana me dice que si no me canso de ver siempre la misma película, que si ya lo he visto más de una vez ya no tiene misterio porque ya me lo sé de memoria, pero yo le digo que no me canso porque me gusta tanto que me da igual volver a verlo una y otra vez, cuanto más lo veo más me gusta. 

Por eso creo que no es nada alarmante este tipo de problema, ni lo considero un problema, ya que también ayuda al niño a ejercitar la memoria. Es una etapa por la que todos hemos pasado y aún pasamos. Lo hemos comentado en clase, entre compañeras, y hemos estado contando nuestras anécdotas con este tipo de cosas y a todas nos ha ocurrido o nos ocurre lo mismo que a esta niña. Por lo tanto, no hay por qué preocuparse.

COMENTARIO CONFERENCIA AUDIREM - "AUDICIÓN Y APRENDIZAJE"

El pasado jueves 7 de abril asistí a una conferencia la cuál trataba el tema de la audición y de la importancia que tiene en el aprendizaje. Realmente me pareció bastante interesante todo lo hablado allí, salí contenta ya que pensaba que quizá no me iba a gustar mucho, pero me equivoqué al pensar eso.

Me quede sorprendida de lo importante que es la audición para el aprendizaje, nunca había oído hablar de esos temas que se trataron allí, hay algo que me llamó la atención y es, que el oído derecho es el oído de la razón y el oído izquierdo es el de los sentimientos y emociones. Por ejemplo, si un niño no te obedece y quieres explicar tus razones, ponte en su lado derecho y le dices las cosas a su oído derecho, ya que a una persona cuando no le interesan las cosas te presta mayor atención, por así decirlo, con el oído izquierdo.

Es muy importante también estar pendiente si los niños padecen algún tipo de problema auditivo, porque al igual que los problemas de vista,  el auditivo también afecta en mayor grado al aprendizaje.

Me gustó mucho una frase que se nombró varias veces: “Si no entiendo las palabras que me dices no puedo aprender lo que me quieres enseñar”. Estoy totalmente de acuerdo con esta frase, ya que para aprender algo que te están enseñando, es fundamental que primero entiendas lo que te dicen, y si por ejemplo, tienes problemas auditivos, difícilmente podrás entender, por lo que no aprenderás.

Pienso que he aprendido bastantes nuevos conocimientos que me serán muy útiles para mi futuro como docente.

Concepción Gutiérrez Arias, quién impartió la conferencia, es la directora del centro Audirem. El objetivo de este centro es el de cómo mejorar la inteligencia auditiva. No realizan tratamientos médicos auditivos, sólo te ayudan a cómo mejorar esa parte del cerebro que no había funcionado hasta ahora, es decir, cómo mejorar la inteligencia auditiva. Es un centro de prevención y tratamiento de problemas de aprendizaje.  Allí tratan problemas de atención, concentración y memoria; mala letra o escritura mal organizada; dificultades para leer; problemas de lenguaje; niños con déficit de atención y/o hiperactivos.

Para cualquier tipo de información, puede localizarlo en:
Rda. Buenavista, 24 blq. 6, 3ºD
Toledo
Tfno. 925 21 31 38  /  629 90 84 31.

Allí recibirá todo tipo de información y ayuda que usted desee.